Sobre nosotros

[row]

[column col=”6″]

Los escolapios llegamos a Chile en 1886. El día 8 de febrero de ese año, a pedido de la diócesis de Concepción, seis escolapios desembarcaban en el puerto de Talcahuano. Fueron a trabajar en el Seminario de Concepción y en Yumbel. En esta ciudad se encargaron del famoso santuario de San Sebastián y de una escuela anexa a él.

El número de escolapios fue creciendo y la presencia de las Escuelas Pías pasó, dos años más tarde, a la ciudad de Copiapó. Por diversas adversidades, las presencias en Yumbel y Copiapó se perdieron a principios del siglo pasado.

En Concepción, sin embargo, se consolidó y se construyó el colegio Virgen del Pilar, hasta que el terremoto de 1939 lo destruyó totalmente, terminando así la presencia escolapia en esa querida ciudad.

[/column]

[column col=”6″]

La presencia de las Escuelas Pías en Santiago comenzó en 1896. Ese año el Presidente de la República, Jorge Montt, autorizó a los Padres Escolapios para hacerse cargo de los talleres de la casa de Huérfanos, en la que trabajaban  las religiosas de la Divina Providencia.

El trabajo fue muy fecundo humana y educativamente; tanto que hoy en día todavía se recuerda esa presencia en la comuna de Providencia con la dedicación de una calle al Padre Mariano Guíu, director durante muchos años de los talleres. Con harta pena, por circunstancias políticas, tuvieron que salir el año 1934.

Antes estuvieron un año en la calle Lira, llevando el Colegio San Juan Evangelista, hasta que finalmente se construyó el Colegio Hispano Americano en 1917, que consolidaría la presencia escolapia en Santiago en ese momento.

[/column]

[/row]